Willy empezó jugando a fútbol y no fue hasta los 15 cuando pensó seriamente en jugar a baloncesto de manera profesional. A partir de ahí decidió seguir los pasos de sus padres, en especial de su padre, que se formó en las categorías inferiores del Real Madrid y llegó a jugar una temporada en el primer equipo.

El interior del conjunto merengue habla sobre su relación con su hermano, Juancho, y cuenta que uno de sus sueños es jugar con él en el mismo equipo. Willy asegura que en su casa se respira baloncesto las veinticuatro horas, puesto que sus padres se dedicaron a ello y sus dos hermanos pequeños también.

El pívot madrileño asegura que su paso por el Baloncesto Sevilla le ha ayudado mucho en su desarrollo profesional. Ahora, con el Madrid, Willy promedia 6.4 puntos y 3.9 rebotes por partido en Liga Endesa y que en Euroliga sus números son parecidos, con una media de 4.3 puntos y 3.4 rebotes.