BlogJouveMatandoElMono

Esto que van a leer a continuación, o no, que en su derecho están, no sabría si llamarlo artículo, columna, crónica, post, entrada… o simplemente lo que creo que va a ser un, perdón por la expresión, vomitar continuo de sensaciones. Ya que, al final, aquí estamos para pasárnoslos bien y, a ser posible, desde el primer día y, no se ustedes, pero yo tenía mono ya.

Pero este dejar salir sensaciones está condicionado, porque no es sobre lo que te transmita algo que uno vive por primera vez de manera única y excepcional. Que podría ser, pero eso sería para otro lugar, otro momento y puede que hasta otra vida. Hoy vamos a soltar por aquí las sensaciones que a un servidor le han dejado el primer partido de pretemporada del Real Madrid. De un equipo que ha tenido cinco salidas (Carlos Suárez, Begic, Pocius, Hettsheimeir y Hernangómez) y tan solo tres entradas (Mejri, Bourousis y el repescado Dani Díez). De un equipo que la temporada pasada ganó dos de cuatro títulos y disputó la final de un tercero. Un equipo sí, cuyas primeras sensaciones tras su primer partido de la nueva temporada, están condicionadas. Por muchas cosas; por ser pretemporada, por tener seis ausencias, y qué ausencias: Rudy, Llull, Rodríguez, Draper, Mejri, Bourousis… Seis, que se convirtieron en siete para este primer partido por la marcha de Felipe Reyes a Buenos Aires por aquello del sueño olímpico…. Y por que, entre otras muchas cosas, solo una de las tres caras nuevas, Dani Díez, participó en el primer test de la temporada.

Pero aun así un partido es un partido y ese ‘Real Madrid 86–64 Cajasol‘, disputado en Córdoba este sábado por la tarde nos dejó muchas y diferentes sensaciones que sí, estarán condicionadas y a lo mejor no sirven para mucho, pero alguna idea van dejando. Por ejemplo, con o sin ausencias, las señas de identidad no han cambiado. Defensa intensa y agresiva ante la circulación de balón del rival. Dominio del rebote. Rápida circulación de balón en ataque y, claro está, velocidad y contraataque, mucha velocidad. Ritmo alto e intenso. Vamos, lo que ya se venía viendo dos años atrás.

Es evidente que con las bajas hay jugadores que este mes ganan un papel todavía más importante. No olvidemos que para este primer partido Laso solo contaba con cinco jugadores de su primera plantilla: Mirotic, Carroll, Slaughter, Darden y el ya mencionado Díez y, claro está, alguien tiene que dar pasos hacia delante. Para eso nadie mejor que Nikola Mirotic que ha regresado de este verano exactamente igual que del anterior, en un estado de forma perfecto. Ante Cajasol se le vio convencido de que era capaz de hacer todo y de todo en la pista y no solo lo hizo, sino que lo hizo rozando la perfección: anotando, asistiendo, reboteando, posteando, taponando, robando y ofreciendo mil y una ayudas en defensa a todos sus compañeros. Perfecto. De MVP.

Junto a él, Jaycee Carroll, más suelto y ligero, quizás sabedor que, junto a Mirotic, debe aportar los puntos estos días. Su partido fue como uno de tantos que tienen en sus mentes. Esperó su momento y cuando le llegó, lo agarró y lo destrozó. El momento no, el partido. 28 puntos en 26 minutos. Penetrando, en suspensión, saliendo de bloqueos, con triples y hasta robando y machacando al contraataque. Letal. Como también lo fue Dani Díez, que en su vuelta al Real Madrid no hizo mucho ruido sobre la pista pero sumó y sumó como el que más. Aportando tanto como el resto y resultando un valor fiable cuando le buscaban sus compañeros. Aprovechando al máximo sus minutos, vamos.

Quizás, los más discretos de los miembros del primer equipo que participaron fueron Darden y Slaughter. El primero estuvo participativo y trabajador, como siempre, pero sin brillar en exceso y el segundo se metió rápido en problemas de faltas y anduvo lastrado todo el partido. Eso sí, dejó un tapón sobre su ex compañero y amigo ‘Willy’ Hernangómez digno de ver una y otra vez.

Sin embargo, las sensaciones más positivas, las dejaron los cinco jugadores de la cantera que estos días suplen a los internacionales. Bueno, cuatro canteranos y un recién llegado. Y las más positivas porque, y ya son muchas pretemporadas del Real Madrid las que he tenido la fortuna de seguir, nunca vi a cinco jóvenes desentonar tan poco en los partidos de preparación.

Como se habrán fijado los tres bases del equipo no están. Así que sin los ‘Sergios’ y sin Draper, no hay base. Por eso están con el primer equipo Alberto Martín, que ya debutó en ACB la campaña pasada, y Andrej Magdevski, macedonio de 17 años recién llegado a la cantera del Real Madrid. Los dos dirigieron al equipo con más que solvencia. Martín confirmó todo lo bueno que se viene hablando de él años atrás. Serenidad para dirigir no exenta de imaginación y la sensación de que siempre tiene una marcha más que meterle al juego. Dinamismo y efectividad. Por su parte Magdevski no pareció un chico recién llegado del Partizan de Belgrado para formar parte del equipo junior del Real Madrid. Todo lo contrario, mostró descaro y valentía. Sobre todo a la hora de tomar decisiones. Si tenía que penetrar a canasta, lo hacía. Si recibía en el perímetro y le flotaban, lanzaba. Y sí, todo terminaba en canasta. Suya o de un compañero. Siempre sumaba. Como también lo hacía Valter Lindstrom cada vez que recibía el balón. No puede negar que es sueco, silencioso pero efectivo. Sin brillar pero sin desentonar. Jugador más que interesante.

Por último, Jonathan Kasibabu y Waly Niang. Este último puede que fuese el canterano que menos brilló de sus compañeros, pero no se fue sin anotar ni sin ayudar en defensa. Kasibabu tampoco. Para describir su actuación nada mejor que lo que dijo Jaycee Carroll a Real Madrid TV al concluir le partido: “ ‘Kasi’ aporta mucha intensidad en defensa. Es como un mini Marcus”. Pues eso, salvando las distancias, Kasibabu demostró ser una fuerza de la naturaleza con muchísimas virtudes a explotar. Aportó sobre todo en defensa y el mejor tapón de la tarde fue suyo.

No querría terminar sin dos apuntes sobre el Cajasol. Aíto García Reneses tiene a sus órdenes a algunos de los jóvenes más prometedores de nuestro basket y parece que les va a sacar su jugo. Josep Franch debe despuntar de una vez por todas, Joan Sastre fue el mejor de su equipo y pinta muy bien para la temporada y Guillermo Hernangómez, aunque se le vio algo nervioso por aquello de medirse a sus amigos, demostró que la cesión en Sevilla le pude venir de maravilla.

Solo ha sido un partido sí. Son sensaciones sí. Están condicionadas por todo lo ya dicho anteriormente, también. Pero seamos sinceros. Aquí estamos para divertirnos y entretenernos y, a este que les aburre con estas letras, el Real Madrid – Cajasol de pretemporada le divirtió bastante.

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