BlogJouveDirectoresProductores

Faltan casi dos meses para que arranque la temporada y en estos días de mercado abierto, ida y venida de jugadores, coletazos con derechos de tanteo y demás hay algo que me está llamando la atención.

La crisis es la que es, el baloncesto está como está y toca reinventarse o morir. Tanto está afectando el asunto monetario que hasta el club con más presupuesto está teniendo que fichar segundas y terceras opciones ya que sus primeras balas se han chocado contra el antibalas de la pasta gansa. Pero cuidado, que esas segundas o terceras opciones son de primerísimo nivel e inalcanzables para prácticamente todos los demás.

El caso es que cuando falta de algo, se buscan alternativas y, movimientos, haberlos, los está habiendo casi a diario. Sobre todo en una posición que es la ideal para reinventarse o morir. En lo que llevamos de mercado abierto 12 de los 18 equipos que competirán en ACB la temporada que viene han tocado sus bases. Sus directores de juego. 12 de 18. Los hay para todos los gustos: altos, bajos, anotadores, canteranos, directores de orquesta, atléticos, tiradores, con o sin pasaporte comunitario… Se están tocando todos los palos. Porque, a la hora de reinventarse, nada mejor que empezar por el que lleva las riendas…

De los ocho equipos que jugaron playoff solo Real Madrid, Barcelona y Bilbao no han incorporado ningún base nuevo y únicamente los vascos han visto como salía uno de los que tenía en nómina (Zisis). Baskonia ha fichado a Hodge, Unicaja apuesta por Granger, Valencia directamente ha cambiado a San Miguel (ahora en Murcia) y Markovic por Van Rossom (que deja CAI) y Lafayette… Y así podríamos seguir hasta explicar los más de trece movimientos que se han producido hasta el momento en los bases ACB.

Se dice por ahí que, en el baloncesto, el talento está bajo sospecha. Sinceramente, creo que hace unos años sucedía más que ahora pero sí, sigo siendo uno de esos que cada vez que ve a un base mirar en cada jugada al banquillo me hierve la sangre. Una puede, hasta dos y tres pueden ser normal. Pero constantemente… Cada vez que tenga que subir el balón. No. Sigo creyendo que el deporte es de los jugadores, de los entrenadores también, pero sobre todo de jugadores. Déjenles tomar decisiones, para eso han confiado en ellos y les han puesto ahí. A él y no a otro.

Un base es como un director de cine. Durante el partido/rodaje se le presentan mil y una preguntas a resolver. Algunas se contestan de manera inmediata, otras se responden solas y otras…

Otras necesitan de un momento de inspiración. Así que resulta que como 12 de los 18 productores de la ACB han decidido cambiar, modificar, completar a sus directores. Ahora solo falta que les dejen responder a las preguntas. Que les dejen decidir. Que el montaje final sea del director y no del productor porque, si no, ¿para qué les dan la confianza?

PD: estamos ya en plena preparación del Eurobasket. España acude a Eslovenia con cuatro directores, que el productor les deje decidir por favor. Ganaremos todos.