BlogDuqueJasonKidd

 

El lunes se retiró uno de los mejores bases que mis ojos han visto. A los 40 años, y después de 19 de carrera, Jason Kidd decía adiós al baloncesto. Se ha ido un futuro integrante del Salón de la Fama.

La principal cualidad de un base es hacer mejores a sus compañeros. Él la poseía en grado sumo. Era el ‘Kidd’ de la cuestión en todos sus equipos. Sólo así se puede entender que llevara a los Nets a dos finales consecutivas (perdidas ante Lakers y Spurs) junto a unos compañeros que estaban lejos de su calidad. Le deberían de estar eternamente agradecidos por sus pases. En un acto de justicia divina, el destino le permitió ganar un anillo. Fue con los Mavericks en 2011. Estuvo a punto de pasar a engrosar esa lista de grandes jugadores que jamás alcanzaron el título.

Kidd no era un base al uso. Era un todoterreno. Si se necesitaban sus puntos, los anotaba. Si debía ayudar al rebote, lo hacía. Las asistencias, por supuesto, venían de serie. Muchas de ellas, alucinantes: busquen ‘Jason Kidd Bowling Ball Pass‘ en Youtube. Su versatilidad se comprobaba viéndole jugar. Ahora, echando un ojo a las estadísticas de su carrera. Sólo tres jugadores a lo largo de la historia han alcanzado los 12 puntos, ocho asistencias y seis rebotes de promedio. Los otros dos fueron Oscar Robertson y Magic Johnson. Así se explican también sus 107 triples-dobles, sólo por detrás en esa clasificación de los dos mitos anteriormente citados.

Kidd admite comparación con algunos de los mejores jugadores de la historia en numerosas estadísticas, algo a lo que ha ayudado su longevidad baloncestística. Ha terminado con 12.091 asistencias, más que Magic y sólo menos que Stockton. Con 2.684 robos de balón, más que Jordan y Payton y sólo menos, otra vez, que el legendario base de los Jazz. Con 1.988 triples, más que Kobe y Stojajkovic. O con 8.725 rebotes, más que Kevin McHale, por ejemplo. Bestial.

Ha terminado su carrera en Nueva York y no de la mejor manera. Tras una buena temporada regular, su rendimiento bajó en los playoffs hasta niveles desconocidos para él. Esos 10 últimos partidos sin anotar y fallando los últimos 18 lanzamientos realizados le habrán hecho pensar que ya no está para estos trotes. La despedida ha estado lejos de ser la soñada. Yo, al menos, se lo perdono por todo lo que me hizo disfrutar antes.

P.D.: Mi usuario en el Supermanager de la ACB es JKIDD. Si fichando tuviera la centésima parte de la clarividencia que él mostró en la cancha, me iría mucho mejor.