FenerbahceObradovic

La leyenda de los banquillos europeos vuelve a primera línea. Zeljko Obradovic ha puesto punto final a la etapa sabática que se tomó después de trece años al frente del Panathinaikos, en el que deja, entre otras cosas, cinco de sus ocho títulos de campeón de Europa y una retahíla de títulos nacionales.

Obradovic es un entrenador totémico. Su nuevo destino es el Fenerbahce estambulí, una de las potencias del baloncesto turco, que suspira por ver recompensado su esfuerzo inversor en los clubes con una corona del primer torneo continental. El ‘Fener’ ha depositado toda la confianza en el hombre milagro, en el técnico cuya relación de amor con el trono europeo se prolonga ya desde aquel primer triunfo épico al frente del Partizan de Belgrado en 1992.

Aquella copa, conquistada frente al Joventut de Lolo Sainz con un triple in extremis de Aleksander Djordjevic a falta de tres segundos, inauguró el apabullante historial continental del serbio en unas condiciones muy especiales, con la guerra de la antigua Yugoslavia como telón de fondo.

El Partizan tuvo que entrenarse y jugar esa temporada en Fuenlabrada por las sanciones internacionales que pesaban sobre Serbia y Montenegro. Y no sólo ganó, sino que alumbró a algunas de las estrellas que durante la década de los noventa llenaron de talento las canchas de la vieja Europa.

Luego vino el Joventut. En el 94 elevó a los altares al conjunto de Badalona con una victoria épica frente al Olympiakos en el pabellón Yad Eliahu de Tel Aviv. Los hermanos Jofresa, Corny Thompson y su triple ganador, Harold Presley, Jordi Villacampa, Juanan Morales y aquella inolvidable plantilla verdinegra volvieron a hacer realidad la magia del técnico de Cacak.

La leyenda de Obradovic como devorador de títulos europeos ya había cobrado forma y terminó de consolidarse con otro reto mayúsculo la siguiente temporada. El Olympiacos -entonces Olympiakos- volvía a ser la víctima del serbio. Lo importante, sin embargo, es que Zeljko condujo a la gloria, quince años después de haber conquistado su último título, al Real Madrid de Arvydas Sabonis, Joe Arlauckas, José Miguel Antúnez, Javi García Coll, Chechu Biriukov, Pep Cargol, Isma Santos.

Obradovic consiguió algo que ahora parece más factible por la reconstrucción blanca y la presencia en la Final Four de Londres -donde el Olympiacos se cobró la deuda del 95 en Zaragoza-, pero que entonces parecía una misión casi imposible.

Treviso y el Benetton fueron la siguiente parada de Obradovic. Con los italianos llegó a la Final Four, pero no consiguió el título. El club del Véneto sirvió de enlace hacia la prolífica etapa ateniense con el Panathinaikos, que también buscaba con ahínco el título de rey de Europa. De nuevo, un club llamaba al serbio para enfrentarse a molinos como gigantes.

Y allí permaneció hasta que el año pasado decidió darse un descanso. Sin embargo, sigue habiendo clubes que le quieren a él y sólo a él para tener las mayores posibilidades de conseguir el gran sueño continental. Uno de ellos, el Fenerbahce, que ha conseguido convencer al gran gurú de la Euroliga.

Si Zeljko ha aceptado es porque el proyecto se cimenta sobre sólidas pilastras. Si no, hubiera declinado el banquillo estambulí. Cabe esperar, en consecuencia, un presupuesto bien nutrido, una afición entregada, una plantilla bien construida y la dosis de magia que hace falta para coronarse en Europa. El ‘Fener’, con Obradovic, es candidato a todo.