BlogFelipeGalanDontayeDraper

 

Hace menos de cuarenta y ocho horas, mientras veía jugar a Dontaye Draper en el cuarto encuentro de la final, me preguntaba qué había sido de aquel base que privó al Estudiantes de la Final Four de la Eurocup en la temporada 2010-11. Tuve el enorme privilegio de contar aquella eliminatoria de cuartos en Telemadrid y recuerdo que el jugador de Baltimore deleitó a los amantes del baloncesto con su potencia física, su visión de juego y su control absoluto sobre todo lo que sucedía en la cancha.

Era como si el entrenador del Cedevita, el mayor de los Petrovic, estuviera controlando tanto su cuerpo como su mente desde el banquillo, porque Draper apenas cometía errores y eso que disputó una media de 34 minutos en los dos partidos de la serie. La ida se jugó en Zagreb y el jugador de Baltimore terminó con 20 puntos, 5 asistencias y 28 de valoración. Mientras que en la vuelta, ya en Madrid, logró 13 puntos, 5 asistencias y 20 de valoración.

Luis Casimiro probó distintas defensas con el objetivo de frenar al base estadounidense, pero Draper sabía interpretar las nuevas situaciones de juego para finalizar con éxito el sistema que tanto repetía aquel equipo. Aprovechando su manejo de balón y su capacidad atlética, siempre terminaba encontrando el camino hacia el aro y, cuando llegaban las ayudas, sacaba la pelota para los tiradores, porque, en cada jugada, al menos uno de ellos solía estar completamente solo.

No he visto todos los partidos del Real Madrid en esta temporada, pero he echado de menos algún sistema similar en el equipo de Pablo Laso. Aquel Cedevita utilizaba a un hombre grande para bloquear a Draper arriba, mientras que los demás compañeros se abrían esperando la penetración y, en caso de producirse, el pase. El Madrid podría hacerlo con Reyes en el pick and roll y Mirotic, Carroll y Rudy abiertos. Es solo un ejemplo, ya que Laso cuenta con otros jugadores para interpretar ese tipo de sistema.

Desde que aterrizó en Madrid, Draper se ha convertido en un jugador fundamentalmente defensivo y conviene recordar que este chico acabó siendo el MVP de la Eurocup en la campaña 2010-11 con medias de 15 puntos, 6 asistencias y 5 rebotes por encuentro. Por eso el domingo me preguntaba si no se le podría sacar mayor partido, si no podría asumir más responsabilidad ofensiva. Ya sé que el Real Madrid no es el Cedevita Zagreb, donde apenas existía competencia en su puesto, y que precisamente ahora Sergio Rodríguez está desarrollando su mejor juego. Pero es una duda que me asalta cada vez que veo a Draper sobre la pista.

Se le fichó por dos temporadas. De modo que, si cumple el año que le resta, tendremos la oportunidad de ver todo su potencial. Aunque no sé si un jugador de su categoría querrá pasarse otra campaña en el banquillo. Lo que me admira de él es su capacidad de adaptación a las circunstancias que le han tocado vivir en el Madrid, porque venía de jugar partidos casi completos. Ni un mal gesto hacia el entrenador, ni falta de compromiso, ni apatía. Desde fuera parece un gran profesional y ese aspecto le hace un jugador más interesante para cualquier equipo.