BlogFelipeGalan

No recuerdo exactamente la fecha, pero seguro que fue hace más de un año cuando, a través de Twitter, compartí algunas opiniones sobre Justin Doellman con un compañero de profesión. Seguro que te suena, Marcos. Lanzabas una pregunta interesante: ¿Con qué jugador os quedáis, Nik Caner-Medley o Justin Doellman? Digo que era interesante porque, siendo jugadores con estilos diferentes, desempeñaban roles similares en sus respectivos equipos. Podían jugar por dentro, abrirse para tirar desde la línea de tres puntos o recurrir a la potencia para penetrar hacia canasta. Pues bien, sin pensarlo mucho, en aquel momento yo me decanté por Doellman.

Mi argumento fue que, sobre la cancha, cometía menos errores que Medley, un detalle que siempre me ha parecido clave para diferenciar a un buen jugador de un gran jugador. Y, cuando hablo de errores, me refiero a malas selecciones de tiro, a buscar jugadas imposibles o a insistir en acciones individuales tipo «yo contra el mundo». En definitiva, bajo mi punto de vista, Doellman representaba y representa al prototipo de jugador sobrio que sabe administrar su calidad con cabeza.

Un par de semanas atrás, después de la visita de su equipo a Fuenlabrada, ya estuve a punto de escribir unas líneas sobre él, porque realizó un partidazo en el Fernando Martín, con 20 puntos, 4 rebotes, 5 asistencias y 23 de valoración. Si no lo hice entonces fue porque coincidió con el gesto solidario de Pau Gasol, pero en este momento no tenía ninguna excusa para sortear mi cita con Doellman. Al contrario, ya que, si necesitaba un empujoncito, su canasta ganadora en Vitoria me lo ha dado con creces.

Y sí, creo que, tras su paso por Alicante, Manresa y Valencia, Justin Doellman está preparado para dar el salto a un club aún más grande. El próximo mes de febrero cumplirá 29 años y está en el camino adecuado para conseguir el mejor contrato de su carrera.

Leí hace unos días, creo que en Marca y en Defensa Central, que el Real Madrid piensa en él para sustituir a Nikola Mirotic, siempre que el montenegrino se marche a la NBA, claro. Y la verdad es que me parecería una decisión acertada, la de fichar a Doellman, porque, si no me equivoco, es de los jugadores que sabe adaptarse perfectamente a un rol menos protagonista, como le sucedió a Carroll cuando llegó a la capital de España.