BlogFelipeGalanHablarDeOidas

Como no me gusta hablar de oídas, esta semana me resulta imposible ofrecer una opinión sobre el tema más recurrente de las últimos días, o sea, sobre el extraordinario momento de juego que atraviesa el Real Madrid. Tampoco puedo comentar las dificultades por las que atraviesa el Barcelona, ni siquiera el arranque espectacular del Gran Canaria. Y no es porque haya estado huérfano de baloncesto en todo el fin de semana. Al contrario, he presenciado tres partidos y no por la tele, sino directamente en los pabellones donde se han disputado.

Por ese motivo, me parece más honesto dejar unos apuntes sobre esos encuentros, aunque ninguno de ellos haya recibido la atención mediática de los asuntos mencionados en las primeras líneas. Pero bueno, como todos los temas tienen su público, allá voy con mis valoraciones.

En primer lugar, el viernes asistí al partido de LEB Plata entre el Fundación Baloncesto Fuenlabrada y el Cáceres Patrimonio de la Humanidad. No había mucha gente, para que voy a engañaros, si bien, bajo mi punto de vista, mereció la pena verlo por algunos detalles de interés. En el plano meramente estético, el senegalés del equipo extremeño Mansour Kasse realizó un mate bastante espectacular. Aunque, por encima del aspecto físico, me quedo con tres cositas del conjunto madrileño: la continua progresión de Chema González, un pívot de los de antes, de los que utilizan el gancho de manera habitual; la experiencia de Sergio Pérez, que desarrolla muy bien su rol de veterano entre tanto jovencito; y la única canasta de Sebastián Bacale, un triple de mucha clase cuando el Cáceres se había puesto por delante tras remontar 19 puntos de diferencia. Me parece una buena muestra de lo que puede ofrecer este base en el futuro.

Un día después me acerqué hasta el pabellón Cerro del Telégrafo para disfrutar del mejor partido que se puede ver en la Liga Femenina, un Rivas Ecópolis-Perfumerías Avenida. Y la verdad es que no resultó tan igualado como esperaba. Desde que se conocieron los fichajes de ambos equipos para esta campaña, tenía claro que la plantilla de Víctor Lapeña era más completa que la de José Ignacio Hernández, aunque esperaba que el factor cancha equilibrara un poco las fuerzas. Pero no fue así. El juego interior del Perfumerías se encuentra en un nivel superior al del Rivas y, por fuera, Xargay y Murphy siguen tan resolutivas como siempre. De todas formas, debo destacar el esfuerzo del conjunto local por meterse en el partido, ya que fue capaz de levantar a la afición en el último cuarto.

Y, por último, el domingo regresé al pabellón Fernando Martín para presenciar un duelo muy interesante entre el Baloncesto Fuenlabrada y el Río Natura. En este caso, se confirmó una vez más que, entre equipos de un potencial similar, es muy complicado ganar el partido si no cierras el rebote y si, además, te quedas por debajo del sesenta por ciento de acierto en tiros libres. Fue lo que le sucedió al Fuenla, que necesita mejorar su juego interior para equilibrar el ataque. En el lado contrario, Delas, Dewar y Muscala estuvieron a un gran nivel, aunque me gustaría destacar especialmente a Oriol Junyent. Y es que, a sus 37 años, el jugador catalán sigue explotando a la perfección los recursos que, hace ya 17 campañas, le brindaron su primera oportunidad en la ACB.