BlogFelipeGalanJimmyBaron

La fría estadística del Montakit Fuenlabrada-CAI Zaragoza dice que Jimmy Baron anotó 23 puntos en 36 minutos de juego y que terminó con un 50% de acierto en los lanzamientos triples, 5 de 10. Sin aportar más información, los números del escolta son, ya de por sí, notables. Pero, en este caso, es de justicia multiplicar esas cifras por un valor intangible que las aumenta de forma exponencial, el compromiso.

Y es que, como ya sabréis, dos días antes del partido Baron todavía se apoyaba en unas muletas para sobrellevar el esguince de tobillo que, en principio, le iba a impedir disputar el encuentro. Algo que al final no ocurrió, ya que el estadounidense trabajó sin forzar durante la sesión de entrenamiento del sábado con el único objetivo de ayudar a sus compañeros en el encuentro programado para el día siguiente.

Y lo hizo, además desde el quinteto inicial, un planteamiento que tenía muy claro Luis Casimiro, pues sacarle desde el banquillo, con el tobillo de nuevo frío, habría significado un problema añadido a la situación de Baron. Salir desde el principio le permitió aprovechar el calentamiento para mejorar las prestaciones de su pie y lideró el ataque del Montakit en la primera parte con 18 puntos y tres triples para el recuerdo.

Mediado el segundo cuarto, aprovechando un tiempo muerto, Baron le pidió al fisio del equipo que reforzara el vendaje de su tobillo. Y es que, después del esfuerzo, las molestias se habían intensificado. Pero Luis Casimiro ya había decidido darle unos minutos de descanso y, aunque él insistía en meterle prisa al fisio para que terminara cuanto antes y volver a la cancha, al final no le quedó más remedio que sentarse en el banquillo.

Tras el paso por los vestuarios, Baron volvió a salir de inicio y, pese a sus problemas en el tobillo, aguantó en pista los veinte minutos seguidos.

Era el segundo partido del Fuenlabrada en casa. En el primero, ante el UCAM Murcia, Jimmy terminó con una valoración de -6, con 1 triple anotado de 6 intentos. Quizá tuvo algo que ver con sus ganas de jugar frente el CAI. Pero, con independencia de los motivos, imagino que en Fuenla agradecerán su nivel de compromiso.