Álex Abrines

España ha completado en Zaragoza su gira programada de seis amistosos con un plácido paseo ante un combinado de jugadores de Costa de Marfil (100-61). En el primer duelo en el que Sergio Scariolo disponía de los doce jugadores que buscarán medalla en Río, el rival, fuera de forma y sin motivación, apenas ofreció resistencia. Por lo tanto, un partido inservible y que, francamente, se podían haber ahorrado.

Pau Gasol lamentaba en la víspera que la preparación haya sido tan accidentada hasta ahora entre lesiones, viajes a Estados Unidos y problemas con los seguros. El equipo nacional está lejos todavía de una forma óptima, pero esto no es una novedad; España suele crecer durante los campeonatos. Partidos como este tampoco ayudan. La selección arrancó a tope y con un parcial 27-4 en el primer cuarto ante un rival inexistente. Después, inconscientemente, bajaron algo intensidad y exigencia y Costa de Marfil pudo maquillar el resultado. La baja intensidad defensiva del combinado africano –permanentemente en zona en la segunda parte– deparó innumerables tiros abiertos y situaciones claras de los pívots bajo aro.

Sergio Llull fue el máximo anotador del equipo nacional con 15 puntos mientras Willy Hernangómez se quedó cerca del doble-doble: 14 puntos y 9 rebotes en 18 minutos.

Álex Abrines, que ha dejado fuera de Río a Fernando San Emeterio, por fin pudo volver a disputar un partido. Jugó el primero contra Angola y destacó. Ante Costa de Marfil tardó en entrar en ritmo pero fue a más y terminó con 11 puntos. Juan Carlos Navarro fue el único jugador que no actuó por descanso.

La selección tendrá ahora dos días libres antes de viajar a Río de Janeiro. Es previsible que una vez allí disputen algún amistoso contra otra selección olímpica que nos ofrecerá una referencia más aproximada de su estado de forma.