BlogCarlotaReig

Porque mola mucho tener nuestra propia ‘barba’. En la NBA ya disfrutan de la de Harden. Y es curioso, pero estas dos barbas explican bien los dos modelos de juego. La del base de Houston es espesa, larga y dura. Tal y como son allí sus playmakers, rocas físicas y jugadores expansivos que copan en muchos casos la anotación de sus equipos. Por el contrario, la barba del Chacho es más corta, más fina y probablemente más cuidada. De los modelos europeos, sin duda el más vanguardista. Asistente, tirador apañado y delgaducho. Pero si en algunos círculos se mantiene que Sergio volvería para triunfar a la NBA es porque añade algún adjetivo a la descripción de la barba europea: cada vez mejor tirador, asistente con alto porcentaje de magia y sí, muy delgaducho.

El físico es la primera gran diferencia entre NBA y Europa, la que les separa al nacer como a los niños espartanos. O eres corpulento y anotador o te quedas sin hueco en la liga de las estrellas. La otra opción es que seas un Steve Nash, un base tocado por una varita, alguien como Ricky Rubio que sea capaz de asegurarte highlights por partido. El Chacho seguiría más esta segunda vía, ¿pero llegaría a imponerse a los Rose, Harden, Westbrook?

La verdadera felicidad de Sergio está en Europa, donde se ha convertido sin duda en el mejor 1 del viejo continente. Hace un par de años recuerdo cómo el Madrid estuvo ceca de venderle tras una oferta mareante. Hoy, estaríamos todos mareados si hubiesen dejado escapar al Chacho y ahora, cosas del basket, afronta una renovación que también será mareante económicamente. Y qué curioso, ¿saben cuándo volvió a explotar el Chacho? Cuando empezó a dejarse barba.