BlogCarlotaDerrickRose

Es una de las mejores campañas publicitarias que recuerdo. Toda la ciudad de Chicago, de punta a punta, inmóvil y con cara de susto por la lesión de SU hombre. Su MVP. La estrella que debía devolverles a su lugar en la NBA. Derrick Rose terminaba aquel anuncio entrenando a lo bestia y, por fin, pisando la cancha. Es la campaña especial que hizo Adidas a uno de sus jugadores franquicia, un anuncio en forma de estímulo que iba a durar unos siete meses, luego ocho, luego nueve y así hasta los 17. El tiempo que ha pasado el 1 en el dique seco.

Cada semana se abría en los medios de Chicago con rumores sobre su reaparición, cual Cid de la windy city, y se cerraba con su nombre ausente en la hoja de partido. Durante todo ese tiempo, entre partido y partido de los Bulls, todos nos hicimos la misma pregunta: ¿Cuánto tiempo real ha habido de lesión en esos 17 meses? No se sabe. Lo único que supimos era que Rose no se sentía mentalmente preparado para volver.

He ahí la gran incógnita. Ha estado un año jugando un 1 vs 1 ante su espejo. El rey del crossover, incapaz de driblarse a sí mismo. Por fin ha vuelto a penetrar por el túnel de vestuarios sin ropa de calle. Ahora, ¿volverá la megaestrella o se quedará todo en una enorme expectativa? Me digo que quizá su gran miedo a volver tenía que ver con eso. Con el pavor al fracaso, con el terror a decepcionar a los que llevan casi dos años esperándote y viendo el mismo anuncio por la tele. Su frase al anunciar su retorno fue: “No volveré como antes. Volveré mejor”. Con esa frase se puso encima otra tonelada más de presión, como si tener que recuperar al MVP fuera poca tarea.

Hasta hoy su balance es pobre: un coast to coast y una ausencia en un partido por inflamación de la rodilla. Hay quien tiembla, pero seguro que no tanto como él. Y más con el legado que le ha dejado Nate Robinson. Kryptonate, en su puesto, propulsó a Bulls a unos playoffs asombrosos. El suplente de apenas ¿¿metro 75?? hizo olvidar a Rose y sus números son una barrera más para el exmvp.

Físicamente, Derrick está recuperado hace muchos meses; la parte mental debe jugar ahora su partido. El cuerpo le dejará correr y su mente le hará frenar y tener dudas. Tendrá que luchar contra su propia expectativa y contra la ajena. Cuando ambas partes vayan en el mismo sentido, entonces sí, DERRICK ROSE SERÁ ALL IN. Esperemos que ocurra.