USACruceroRio2016

Cuando los equipos de baloncesto de Estados Unidos, tanto el masculino como el femenino, aterricen en Río de Janeiro para la disputa de los Juegos Olímpicos no irán como el resto de selecciones a la villa olímpica. El plan de seguridad diseñado para estas superestrellas pasa por estar alojados en un barco de crucero de superlujo, de los pocos que cuentan con seis estrellas en su certificación de calidad. Su nombre: Silver Cloud. Sus precios: hasta 10.000 libras a la semana por disfrutar de una de sus habitaciones. La impresionante embarcación ya está en el puerto de Río después de haber cruzado el Atlántico procedente del Mar Mediterráneo, el próximo día 3 de agosto recibirá a sus prestigiosos huéspedes.

Una de las razones, al margen de la seguridad, la explicaba Craig Miller, portavoz de la federación norteamericana: “No nos quedamos en la villa olímpica porque no creemos que sea la mejor manera de prepararse para los competición. Además los jugadores tienen por delante una larguísima temporada y quieren pasar más tiempo con la familia”.

Con capacidad para 296 viajeros y 222 trabajadores del barco, es una joya del mundo de los cruceros, pesa 16.800 toneladas y fue construido en 1994, aunque reformado hace tan solo tres años. Posee múltiples restaurantes con vistas al mar, un casino, gimnasio panorámico, zona de spa, piscinas, tiendas… y, por supuesto, unas habitaciones lujosas y con mucho espacio.

El máximo responsable de la expedición, Jerry Colangelo, también se pronunció sobre la decisión de no estar integrados en la villa olímpica, en su caso sí lo justifica como una cuestión de seguridad: “nuestros jugadores son muy populares, queremos ir más allá de la seguridad que nos ofrece la organización, hacemos lo que tenemos que hacer para proteger a nuestros deportistas”.

No es la primera vez que el combinado de Estados Unidos se aloja al margen de la organización. En Pekín 2008 y Londres 2012 se quedaron en hoteles con altos niveles de seguridad. en Atenas 2004 también fue otro barco, el Queen Mary II. La última ocasión en que los jugadores NBA de los Estados Unidos se integraron en la villa olímpica junto al resto de deportistas fue en el año 1992 en los Juegos de Barcelona.