YoQuieroSerComoTaurasiAlvaroParicio

El juego NBA 2k14 incluye como gran novedad la posibilidad de jugar con equipos de Euroliga. Un paso adelante en la globalidad de los videojuegos de baloncesto pero que acrecienta más la sensación de desigualdad de la mujer. Imitar a LeBron James o Juan Carlos Navarro ya es posible, pero ¿Cuándo podremos jugar con jugadoras?

La semana pasada se presentó una nueva entrega de la famosa saga de videojuegos de baloncesto de 2KGames. En esta ocasión una de las grandes novedades ha sido la inclusión de 14 equipos de Euroliga (cuatro de ellos de la Liga Endesa). Una aportación muy aclamada (aunque las plantillas estén desactualizadas y no se puedan jugar torneos con ellos) por que supone un acercamiento al aficionado europeo quien sin duda se muestra deseoso de poder emular no sólo a estrellas de la NBA sino también a jugadores que ven cada semana mucho más cerca.

Este es sin duda un gran avance en la mercadotécnica de la multinacional del videojuego que hace un guiño al aficionado internacional tal y como años atrás hiciera su rival de Electronics Arts cuando decidió incluir selecciones nacionales. Pues bien, ya ha llegado el momento de también abrir el abanico de los juegos de baloncesto a las mujeres.

Podríamos hablar de razones de igualdad, pero tratándose de un producto mercantil sería pueril cualquier argumento que naciera por esta línea de defensa. Debemos de hablar datos económicos e indicar que, según un estudio de Entertainment Software Association, el 35% de las mujeres compran videojuegos y el 38% de las madres americanas juega diariamente a los videojuegos. En conjunto, las estadísticas van en contra de los estereotipos convencionales y encuentran que las mujeres mayores de 18 años representan una proporción significativamente mayor de la población de jugadores (31%) en comparación con los varones de 17 años o menos (un sorprendentemente insignificante 19%). Además, casi 800,000 espectadores de media siguieron las retransmisiones televisivas de encuentros de WNBA la pasada temporada, con lo que el apoyo a la liga también es notable en términos generales.

Por ello, el apostar por incluir las plantillas de WNBA dentro de los juegos de baloncesto no resulta una cuestión de paridad sino empresarial. Supone abrir el espectro de consumidores a un público que cada vez consume más ocio interactivo y, sin duda, una porción del mercado que debería explotarse.

Pero si a las empresas del videojuego les debería interesar atraer al público femenino con la inclusión de jugadoras de WNBA o selecciones, al propio mundo del baloncesto les debería urgir tomar medidas que incentiven está posibilidad en el corto plazo. La Euroliga a buen seguro que ganará algún que otro adepto que, indirectamente sienta interés a raíz de a ver probado la sensación de jugar con los Llull, Navarro, Spanoulis y compañía, por lo que sería una decisión inteligente que la dirección de WNBA decidiera entrar en el mercado del ocio interactivo.

Y voy un paso más lejos y no tengo dudas que, en general, la inclusión de la mujer en este tipo de videojuego ayudaría a potenciar la presencia femenina en las pistas de baloncesto de cualquier liga y/o país. Lo ideal sería tener la opción de que cualquier persona pudiera practicar pases como los que dan Celine Dumerc, Sílvia Domínguez, correr como lo hace Alba Torrens o dominar la pintura al estilo de Sandrine Gruda; simplemente el hecho de poder jugar a ser Candace Parker, Sue Bird o Diana Taurasi potenciaría la afición de la mujer al baloncesto, despertaría la curiosidad y, en época donde cualquier entrada o telespectador tiene un gran valor, ayudaría mantener el interés por este deporte.

Hace años, EA Sports dio un paso adelante cuando en su juego NBA Street Homecourt creó la posibilidad de jugar con Sue Bird, Tamika Catchings, Lauren Jackson, Lisa Leslie, Diana Taurasi y Sheryl Swoopes. Fue una iniciativa brillante, pero corta y a la que faltó continuidad. Ahora que las opciones de jugar se multiplican, tanto mujeres como hombres tienen derecho no sólo a jugar a ser LeBron James, sino también a ser Taurasi.